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NO DIGAS SIEMPRE NO

07/03/2019 | Jose Antonio Suso

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NO DIGAS SIEMPRE NO

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En torno al Deportivo Alavés orbita una galaxia de ilusiones y emociones que hacen hormiguear el estómago de una ciudad que vive el deporte como casi ninguna otra del Estado.

Nuestro Glorioso, a pesar de ser un equipo de los de más bajo presupuesto, ocupa en estos momentos puestos de competición europea en una temporada que reúne estadísticas deportivas ejemplares. Un equipo de fútbol, ligado a una ciudad de tamaño medio, que nos permite disfrutar de una temporada fuera de serie, gracias a su gestión deportiva.

El Deportivo Alavés es un club de Primera División que favorece la situación de las arcas forales con un incremento del volumen de impuestos considerable y que, a la vez,genera un movimiento económico en la ciudad cada vez que el equipo juega en casa. No encuentro ningún elemento negativo que empañe las bondades de tener un equipo de fútbol en primera división. Se nos conoce, se nos visita, en definitiva, se habla de Vitoria-Gasteiz y de Álava. Es uno de los referentes emocionales positivos para nuestro territorio.

Llevamos varios meses oyendo hablar del proyecto de reforma del campo de fútbol de Mendizorroza. Una instalación que además necesita una profunda remodelación para solucionar determinadas deficiencias estructurales, propias del paso de los años desde su construcción, además de la necesidad de contar con un mayor aforo para competir, en parecidos términos de igualdad, con equipos de ciudades similares. Eso si realmente queremos tener un equipo de fútbol en la división de oro, al igual que lo tenemos con el Baskonia.

Como ha ocurrido, ocurre y, parece que estamos abocados, seguirá ocurriendo en nuestra ciudad; colocar un proyecto nuevo sobre la mesa siempre ha servido para hacerlevantar un coro de voces en contra. Cualquier argumento, hasta aquel cogido por los pelos, se convierte en sepulturero de oficio y sin miramientos. No hay términos medios ni intención buscar soluciones a los problemas que se encuentren por el camino. Es un “poner palos en las ruedas” con genuino sabor vitoriano que otras ciudades desconocen. Pongo como ejemplo Girona o Zaragoza, donde las formaciones políticas al unísono ofrecieron el apoyo institucional necesario para sacar adelante reformas similares para su equipos de fútbol.

El proyecto de reforma de Mendizorroza supone una importante mejora de sus instalaciones para un largo plazo de tiempo. Una inversión de futuro y para el futuro del Alavés. El proyecto cuenta con una financiación comprometida. El propio club se hará cargo del 60% del coste de la obra de un recinto propiedad municipal. Algo inédito hasta el momento. De la mano, el 40% restante será sufragado por el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, la Diputación Foral de Álava y el Gobierno Vasco de manera proporcional. 

Lo negativo no puede primar sobre lo positivo. El espíritu albiazul deber impregnar las paredes de los despachos de los grupos políticos en el ayuntamiento vitoriano para aunar, para sumarse a un proyecto que carece de ideologías como el que quiere desarrollar el Deportivo Alavés. Lo contrario es lo de siempre en Gasteiz.

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